Es importante formar personas que conciban el mundo desde una mirada esperanzadora del otro en la que se pueda resinificar el valor de la vida humana como realidad que favorece la construcción del Reino de Dios y, por ende, la transformación social y cultural del contexto. Esto, a su vez, significa la formación del estudiante concebido como eco-ciudadano; en tanto que, es capaz de aprender a vivir juntos, Aprender a conocer, aprender hacer y por ultimo aprender a ser